Metodología ágil | Desarrolla tus proyectos de forma flexible y rápida

La metodología ágil es un modelo que está cambiando la manera de trabajar en todo el mundo. No por nada se ha convertido en la principal herramienta para el desarrollo de proyectos en compañías como Google, Microsoft o Amazon, entre otras.

Desde que nacieron, en 2001, las metodologías ágiles comenzaron a cautivar el interés de cientos de emprendedores. De hecho, en 2011 la prestigiosa revista Forbes publicó un artículo con este título: Por qué Agile se está comiendo el mundo. Eso lo dice todo.

Lo más interesante es que la metodología ágil verdaderamente hace honor a su nombre. Se trata de un modus operandi sencillo, versátil y extremadamente funcional. Así pues, y sin más preámbulos, veamos de qué se trata y por qué puede ser una excelente alternativa para tu empresa.

¿Qué es una metodología ágil?

Cubos de madera con letrero de metodología ágil

Hablar de metodología ágil es algo impreciso, porque en realidad son varios los métodos que pueden agruparse dentro de esta categoría. Sin embargo, lo cierto es que todas ellos comparten una nueva filosofía de organización y trabajo.

Así mismo, todas estas metodologías nacieron de la industria del software y su objetivo es desarrollar productos y servicios de alta calidad en un contexto que cambia de forma acelerada.

Así pues, bajo el nombre de metodología ágil se agrupan todos aquellos sistemas de trabajo que aplican una fórmula para desarrollar proyectos que requieren de rapidez y flexibilidad. Esto se hace siempre bajo el enfoque de mejorar resultados y satisfacer puntualmente las necesidades del cliente.

En las metodologías ágiles no se desarrolla el producto por adelantado, sino que esto se hace a través de «bucles de retroalimentación». Estos son ciclos, llamados sprints, durante los cuales cada miembro del equipo debe desarrollar algunas tareas. Al final de los mismos, deben presentarse unos avances concretos en el proyecto. Luego, se inicia un nuevo ciclo, o sprint, hasta que se complete el proceso.

Características de la metodología ágil

La principal característica de la metodología ágil es la entrega rápida y continuada de avances o resultados parciales. Además de esto, y con excepción de la metodología Scrum, se rigen por una serie de principios y valores a los que nos vamos a referir más adelante.

Con base en esto, se podría decir que las principales características de la metodología ágil son las siguientes:

  • Los proyectos se dividen en pequeñas partes, llamadas sprint, que deben completarse y entregarse en plazos cortos.
  • Si hay que hacer cambios, estos solo se efectúan en la parte o el avance correspondiente a cada sprint.
  • Cada etapa es desarrollada por un equipo que debe ser multidisciplinar y en el que los miembros trabajan codo a codo durante todo el proceso.
  • Los miembros del equipo se retroalimentan mutuamente. Así pues, cada quien aporta conocimientos de su especialidad.
  • Los equipos realizan reuniones diarias para verificar los avances, resolver y prevenir problemas. Tales reuniones se llaman dailys y siempre son muy cortas.
  • El sistema de trabajo es flexible; de este modo, se puede responder de manera rápida a los cambios del entorno.

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¿Para qué sirven las metodologías ágiles?

Conceptos asociados a metodología ágil

Como el propio nombre lo indica, la metodología ágil sirve principalmente para completar los proyectos en menos tiempo y en un proceso donde la satisfacción del cliente es el eje central. En consecuencia, esto permite optimizar las características del producto o servicio, mediante un proceso escalonado en el que el cliente puede ir validando los resultados parciales.

Trabajar con metodologías ágiles reporta muchos beneficios. Dentro de ellos encontramos los siguientes.

  • Aumento en la calidad: En las metodologías ágiles se consiguen mejores resultados, a partir del desarrollo y validación por etapas.
  • Mayor productividad: La productividad se incrementa, en la medida en que se obtienen resultados más rápidos.
  • Versatilidad: Se puede aplicar a una gran cantidad de áreas y proyectos.
  • Enfoque en objetivos: Los objetivos son el eje que rige las tareas; por lo tanto, los resultados se vuelven concretos y tangibles desde el primer sprint.
  • Reestructuración sencilla: En la metodología ágil es mucho más fácil hacer cambios, incluso si son profundos. Así pues, estos solo afectan una etapa del proceso y no tienen efectos severos sobre el conjunto del proyecto.
  • Transparencia: Estas metodologías tienen un alto grado de transparencia, ya que los avances y los resultados son conocidos por todos los involucrados, durante todo el proceso.
  • Fomenta el aprendizaje mutuo: La retroalimentación es una acción esencial en estas metodologías. Por lo tanto, esto propicia una constante generación de conocimiento y compromete más a todo el equipo.

Valores y principios de la metodología ágil

Como ya lo anotamos, lo primero que surgió fue las metodologías ágiles de desarrollo de software. También desde el principio, y desde ese campo, se reivindicaron cuatro valores esenciales:

  • Las interacciones de las personas deben estar por encima de los procesos y las herramientas.
  • El entregable es un software en funcionamiento soportado en una documentación exhaustiva.
  • Debe existir participación activa del cliente durante todo el proceso.
  • El equipo debe tener capacidad de respuesta ante los cambios e imprevistos.

Concepto de ágil sobre fondo de la ciudad de San Francisco

De otro lado, en el año 2001 se reunieron en Utah los CEOs de las principales empresas de software. En aquella oportunidad hablaron acerca de las mejores prácticas para el desarrollo de los programas informáticos. Así mismo, pusieron en común sus experiencias al respecto. El resultado de esta socialización fue el famoso «Manifiesto Agile». Veamos de qué se trata.

¿Qué es el Manifiesto Agile?

El manifiesto Agile es un modelo de mejora continua que se basa en los pilares de planificar, crear, comprobar y mejorar el resultado y el desempeño. El grupo reunido, que había sido convocado por el ingeniero Kent Bect (autor del Extreme Programming Explained), resumió sus postulados en doce principios.

Los 12 principios

Tal y como fueron planteados, los principios del Manifiesto Agile son los siguientes:

  1. Nuestra principal prioridad es satisfacer al cliente a través de la entrega temprana y continua de software con valor.
  2. Aceptamos que los requisitos cambien, incluso en etapas tardías del desarrollo. Los procesos ágiles aprovechan el cambio para proporcionar ventaja competitiva al cliente.
  3. Entregamos software funcional frecuentemente, entre dos semanas y dos meses, con preferencia al periodo de tiempo más corto posible.
  4. Los responsables del negocio y los desarrolladores trabajamos juntos de forma cotidiana durante todo el proyecto.
  5. Los proyectos se desarrollan en torno a individuos motivados. Hay que darles el entorno y el apoyo que necesitan, y confiarles la ejecución del trabajo.
  6. El método más eficiente y efectivo de comunicar información al equipo de desarrollo y entre sus miembros es la conversación cara a cara.
  7. El software funcionando es la medida principal de progreso.
  8. Los procesos ágiles promueven el desarrollo sostenido. Los promotores, desarrolladores y usuarios debemos mantener un ritmo constante de forma indefinida.
  9. La atención continua a la excelencia técnica y al buen diseño mejora la agilidad.
  10. La simplicidad, o el arte de maximizar la cantidad de trabajo no realizado, es esencial.
  11. Las mejores arquitecturas, requisitos y diseños emergen de equipos auto-organizados.
  12. A intervalos regulares, el equipo reflexiona sobre cómo ser más efectivo para, a continuación, ajustar y perfeccionar su comportamiento en consecuencia.

Como se aprecia, todos los principios se refieren al desarrollo de software. Sin embargo, en la actualidad se emplean este tipo de metodologías para casi todo tipo de proyectos, aplicando los mismos ejes.

Metodologías ágiles Vs. Metodologías tradicionales

Metodología tradicional y metodología ágil con un botón

Las metodologías ágiles tienden a la simplicidad y eliminan las acciones burocráticas en el desarrollo de los proyectos. De hecho, este modelo fue una respuesta a las metodologías de desarrollo de software tradicionales que terminaron siendo muy poco funcionales para un entorno que estaba en cambio continuo.

¿Por qué las metodologías tradicionales ya no respondieron a las expectativas de los desarrolladores? Finalmente, ¿qué son las metodologías ágiles de desarrollo de software y por qué estas se ajustan mejor al mundo contemporáneo?

Para responder a estos interrogantes nada mejor que hacer un contraste entre los aspectos más relevantes de un modelo y del otro. Veamos.

La gestión de la incertidumbre

Algunos proyectos son particularmente sensibles a los cambios del entorno. Dentro de ellos se encuentran los que involucran aspectos tecnológicos o productos y servicios innovadores. En esos casos, los desarrolladores trabajan con un alto nivel de incertidumbre.

En el modelo tradicional todo el proyecto se define desde un comienzo, durante la planificación. Se basa en criterios predictivos y le apuestan a una planeación detallada y a acuerdos estrictos con el cliente, de modo que el proceso tenga estabilidad. Este es el método para ejercer control sobre lo imprevisto.

Por su parte, en la metodología ágil el proyecto se va construyendo sobre la marcha, de manera escalonada. No se hace un plan al comienzo, sino una lista de funcionalidades básicas, las cuales se van obteniendo, pero a las que, además, se les va agregando valor. No hay contratos estrictos con el cliente, sino un trabajo mancomunado para eliminar errores y agregar valor.

La gestión del cambio y la metodología ágil

Persona entre flechas que indican diversos caminos

En las metodologías tradicionales hay un afán muy grande por diseñar planes específicos y seguirlos tan juiciosamente como sea posible. Esto quiere decir que, por su propia naturaleza, estos modelos son resistentes al cambio de rumbo, al tiempo que todos los esfuerzos se orientan a evitar los desfases. A su vez, en este tipo de sistemas se requiere de varias instancias de control para validar que lo consignado en el plan se concrete en la realidad.

Por su parte, en la metodología ágil el cambio es uno de los elementos esenciales. Este se considera una parte normal y natural del proceso. Además, se le ve como una fuente continua de nuevos conocimientos. Por la forma de trabajo que se implementa, no hay desfases porque la retroalimentación se hace diariamente para encauzar todo a tiempo.

La gestión de los equipos

En las metodologías tradicionales el cliente delega toda la responsabilidad en el equipo de trabajo y se establecen sanciones o penalidades en caso de incumplimiento. Así mismo, los integrantes del equipo de trabajo responden individualmente por la parte de las tareas que se le encomiendan. De otro lado, dichos equipos se conforman con base en la especialidad de sus miembros y de la manera más uniforme posible.

En contraste, en las metodologías ágiles los integrantes de un equipo se abordan como clientes internos. Así mismo, estos deben desplegar un modelo de trabajo colaborativo, de tal forma que haya una colaboración y una retroalimentación continua entre unos y otros. Por lo tanto, las responsabilidades no son individuales, sino que todos responden como uno solo.

De igual manera, en los equipos no se busca uniformidad, sino diversidad; por lo mismo, se configuran con un criterio multidisciplinario. De otra parte, el cliente es parte activa en el proceso de desarrollo; está presente en todas las fases y es quien tiene la responsabilidad de validar los avances.

Otras diferencias entre la metodología ágil y las tradicionales

Persona frente a viejo camino y nuevo camino

Entre los modelos tradicionales y las metodologías ágiles existen otras diferencias como las siguientes:

Metodologías tradicionales Metodologías ágiles
Realizan proyectos de cualquier tamaño Realizan proyectos pequeños
Tienen dificultades para adaptarse a proyectos pequeños Tienen dificultades para adaptarse a proyectos grandes
Trabajan con equipos grandes y separados entre sí Trabajan con equipos pequeños que interactúan entre sí
Hacen proyectos de cualquier duración Hacen proyectos de corta duración
No desarrollan mucha documentación Desarrollan mucha documentación
Los roles dentro de un proyecto pueden ser muy amplios y diversos Hay pocos roles y son muy específicos
Énfasis en los procesos Énfasis en las personas y los resultados

 

Las metodologías ágiles más utilizadas

Una mano oprime conceptos de estrategia Kanban

Ahora bien, partir de los principios de la metodología ágil han surgido diferentes métodos que comparten el mismo esquema de trabajo, o buena parte de este.

Dentro de los tipos de metodologías ágiles más utilizados en el mundo empresarial encontramos los siguientes: Extreme Programming o metodología XP; metodología Scrum, estrategia Kanban, Agile Inception, Lean y Design Sprint. Veamos los rasgos generales de cada una de ellas.

Extreme Programming o metodología XP

La metodología XP es una herramienta que resulta especialmente útil para las startups o emprendimientos en crecimiento. Su principal objetivo es el de facilitar las relaciones interpersonales entre el equipo y el cliente. En consecuencia, se busca que haya mejor comunicación, menor cantidad de tiempos muertos y mayor sinergia entre el cliente y el equipo.

Básicamente se desarrolla en cuatro fases, que son las siguientes:

  • Planificación del proyecto con el cliente.
  • Diseño del proyecto.
  • Codificación: En esta etapa los programadores trabajan en pareja para conseguir resultados de mayor eficiencia y calidad.
  • Pruebas para verificar que los códigos que se van implementando realmente funcionan.

De otro lado, esta metodología, aplicada al desarrollo de software específicamente, contempla 13 prácticas de ingeniería:

  • Equipo compacto
  • Juegos de planificación
  • Pruebas de usuario
  • Entregas pequeñas
  • Diseño simple
  • Programación por parejas
  • Refactorización
  • Desarrollo dirigido por las pruebas
  • Integración continua
  • Propiedad colectiva del código
  • Estándares de codificación
  • Metáfora del sistema
  • Ritmo sostenible

Metodología Scrum, una metodología ágil muy utilizada

Hay quienes piensan que la metodología Scrum es un punto y aparte en la categoría de las metodologías ágiles. Los conocedores del tema señalan que, si bien aplica el estilo de trabajo ágil, Scrum no adopta los valores y principios del Manifiesto Agile.

Tableta con cuadernos y palabras Scrum y Kanban con taza de té sobre fondo de madera

Sin embargo, por su gran proximidad con el método ágil, casi siempre se incluye al modelo Scrum dentro de las metodologías ágiles. Scrum es un método muy apto para proyectos complejos y lleva a cabo una serie de sprints orientados por el esquema: análisis, desarrollo y testing.

La metodología Scrum le concede un alto valor a las reuniones de trabajo y por eso incluye eventos de ese estilo para la planificación, seguimiento, revisión y retrospectiva del proyecto. Se considera que las coordenadas por las cuales se mueve este modelo son: innovación, flexibilidad, competitividad y productividad.

Estrategia Kanban

La estrategia Kanban, también conocida como «Tarjeta visual», consiste en la elaboración de un diagrama o cuadro en el que hay cuatro columnas: tareas, pendientes, en proceso o terminadas. Así pues, todos los miembros del equipo tienen acceso a este gráfico, de modo que se evite la repetición de tareas o el riesgo de que se pase por alto alguna de ellas.

Por lo anterior, esta estrategia es particularmente útil para los responsables de los proyectos y es un excelente instrumento para la planificación de tareas. Así mismo, ofrece una métrica visual que ayuda a mejorar el rendimiento del equipo y trabaja con plazos de entrega continuos.

Metodología Agile Inception

Esta metodología se emplea principalmente para el planteamiento de objetivos generales. Se orienta de manera específica a aspectos como la definición del tipo de cliente objetivo, las propuestas de valor añadido y los mecanismos de venta.

Por lo general, emplea un método llamado elevator pitch en el que hay pequeñas reuniones entre los socios y el equipo de trabajo. Estas reuniones buscan la retroalimentación mutua y ninguno de los participantes puede tener intervenciones de más de 5 minutos.

Metodología Lean

Hombre oprime con el dedo la palabra Lean

Se le considera una metodología y a la vez una filosofía, orientada a maximizar el valor del cliente y minimizar el desperdicio. En otras palabras, producir solo lo necesario y en el momento correcto.

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El método Lean se enfoca principalmente en el lanzamiento de nuevas empresas al mercado. Así mismo, se orienta a destacar todas las actividades que aportan valor a los negocios, al tiempo que elimina las que no lo hacen. En este método se valida el aprendizaje en forma continua y se experimenta sucesivamente en el negocio real.

Metodología Design Sprint: la metodología ágil de Google

El modelo Design Sprint es una de las metodologías ágiles más interesantes. Consiste en un proceso que dura 5 días, dentro de los cuales se deben resolver todas las cuestiones y problemas asociados al diseño, elaboración de prototipos y testeo de los clientes. Por lo tanto, estos sprints sucesivos llevan a que el trabajo de meses se reduzca a unas cuantas semanas.

Así mismo, esta metodología ágil lleva a que antes de lanzar un producto se elaboren prototipos sucesivos y mejorados, de modo que se reduzca significativamente la posibilidad de error. Este modelo fue desarrollado por el gigante Google y es evidente que resulta muy exitoso.

Palabras finales

Representación de los ciclos de metodologías ágiles

La manera de abordar los proyectos cambia de manera decisiva en la metodología ágil, con respecto a las metodologías tradicionales. Por lo tanto, si cada vez tienen más auge es porque han probado que responden de una manera más eficiente a las exigencias del mundo actual.

Ahora bien, las metodologías ágiles no son solo unas herramientas, sino, principalmente, una cultura. Una forma de hacer en la que se requiere de compromiso y de una gran capacidad para trabajar en equipo. Para adelantarlas, no se le debe tener miedo al cambio, ni a la incertidumbre. Por el contrario, hay que tener claro que el error es aprendizaje, el cambio es evolución y la incertidumbre es lo real en un tiempo como el que vivimos.

Por lo tanto, la metodología ágil es una excelente alternativa no solo para obtener resultados concretos a corto plazo, sino también para potencializar la creatividad y fomentar las sinergias en la organización. Es una herramienta que está ahí para favorecer a los que se atreven, esos que no se conforman con repetir esquemas, sino que buscan ir más allá.

Fuentes de apoyo

  • Amaro Calderón, S. D., & Valverde Rebaza, J. C. (2007). Metodologías ágiles. Escuela de Informática. Trujillo: Universidad Nacional de Trujillo.
  • Molina, S. G. R. (2013). Metodologías ágiles enfocadas al modelado de requerimientos. Informes Científicos Técnicos-UNPA, 5(1), 1-29.
  • Montero, B. M., Cevallos, H. V., & Cuesta, J. D. (2018). Metodologías ágiles frente a las tradicionales en el proceso de desarrollo de software. Espirales revista multidisciplinaria de investigación, 2(17).

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