Tuve un mal día en el trabajo ¿qué puedo hacer? | Claves para superarlo

Todos hemos experimentado alguna vez esos días en los que todo parece gris y llegan solo malas noticias. Tener un mal día en el trabajo, en la casa o en el transporte nos puede pasar a todos e incluso. Sin embargo, todo está en el poder que le damos a estos eventos para que nos afecten.

En este artículo no solo te daremos las claves para superar un mal día, sino que también te enseñaremos las razones psicológicas por las cuales tenemos días malos tan seguidos. ¿Estás preparado para cambiar tu perspectiva y empezar a tener días buenos? ¡Vamos por ello! 

¿Por qué tuve un mal día en el trabajo?

Razones por las que tienes un mal día en el trabajo

Aquí comienzan los problemas; darte cuenta de que estás teniendo un mal día en el trabajo o en lo personal tal vez solo empeore la situación. ¿Por qué? La respuesta está en que solo te concentrarás en qué más que te pueda suceder, en lugar de intentar ahorrar las próximas horas para hacer que suceda algo mejor.

Un mal día existe solo en nuestra comprensión de la realidad, y cuanto más le prestes atención, más oscuro y triste será. Estas creencias no tienen nada que ver con la ley de la atracción o tu horóscopo de hoy, de hecho, nuestro razonamiento ha sido bien investigado y estas acciones solo son producto de nuestros pensamientos. Aquí hay 4 teorías que explican por qué tenemos malos días:

1. Representatividad

Nuestras mentes intentan poner orden en un mundo que es esencialmente aleatorio. Cuando nos pasa algo malo, nuestro cerebro intenta encontrar una explicación y descubre un patrón de conectar los puntos: «Puede ser que tuve un mal día en el trabajo porque me sucedió esto y esto», pero, la verdad es que una buena o mala secuencia de eventos es solo una situación por casualidad y no para hacerte daño de forma intencional.

¿Cuántas veces te has puesto los zapatos y no pisaste un excremento? ¿Cuántas veces has pensado en este amigo y no te llamó? Cuando los eventos de la vida cotidiana se determinan al azar, como pisar caca de perro con zapatos nuevos y perder las llaves, o pensar en un amigo y contestar su teléfono de forma rápida inmediata, nuestro cerebro comienza a detectar patrones que consideramos importantes, pero en realidad, esta serie de eventos sucedió por casualidad. 

2. Atención selectiva

Este caso siempre se aplica y funciona para la vida diaria. Por ejemplo, digamos que eres cineasta y necesitas rodar una escena medieval y el sonido constante de los aviones estropea tus audios. Los aviones siempre están en el cielo, pero solo los consideras cuando causan problemas y enfocas tu atención en ellos. Lo mismo sucede en un mal día, tendemos a mantenernos enfocados en lo que sucederá o podría suceder.

3. Anclaje

Nuestra percepción del día o de la vida está influenciada por algo que elegimos usar como «ancla», que nos hace usar anteojos negativos y fatalismo para ver el resto del día. 

Por ejemplo, si viertes café en una bolsa nueva, tu percepción del resto del día será negativa debido a este apego o condición de felicidad. Durante un experimento realizado a algunos estudiantes, les hicieron dos preguntas: (a) ¿Qué tan feliz se siente? b) ¿Con qué frecuencia se encuentran en citas amorosas?

Curiosamente, después de cambiar el orden de las preguntas, la mayoría de los estudiantes informaron que se sentían muy infelices (porque el estado de su relación o situación sentimental era el ancla de su felicidad). En muchas ocasiones de la vida, nos pasamos condicionando las situaciones venideras por simples acciones que ocurrieron de forma espontánea.

4. Enmarcado

A menudo atribuimos nuestras desgracias a teorías ficticias en lugar de entender que son factores que se escapan de nuestro control. Evitamos analizar la verdadera razón por la que sucedieron las cosas e incluso podemos eludir nuestras propias responsabilidades. 

Como consecuencia, las estadísticas muestran que las personas que creen en la mala suerte tendrán más accidentes el viernes 13. Esto puede deberse a que te inclinas a ello o porque quieres confirmar que, en efecto, este es un día desafortunado.

Cuando nos pasa algo malo, creemos que aumentará la posibilidad de que nos suceda otro evento similar o peor. Esto sucede porque de alguna manera buscamos evidencias que confirmen los pensamientos que nos hemos formado, como «hoy es un mal día» o «tengo un mal día» o «tuve un mal día en el trabajo», pero no buscamos evidencias contradictorias a estos pensamientos.

En resumen, a menudo vemos patrones en un mal día porque simplemente recopilamos eventos negativos para construir una teoría de «día malo».

¿Qué hacer cuando tienes un mal día en el trabajo?

Tuve un mal día en el trabajo

No importa cuánto ames lo que haces, lo increíble que sea tu empresa o lo comprometido que estés con tu trabajo. En algún momento, tendrás un mal día en el trabajo. Y cuando esto sucede, fácilmente ese mal día puede afectar tu estado de ánimo. Pero ¿sabes qué? ¡No tiene por qué ser así!

Tenemos 5 claves o consejos para superar un mal día en el trabajo. Crea tu lista con las que más te ayuden.

1. Toma aire fresco 

Si te sientes estresado, incómodo o atareado después de un mal día de trabajo, es probable que necesites un momento de dispersión a mitad o cuando termines la jornada laboral. Una de las mejores cosas que puedes inventar para quitarte ese mal día y darte el ánimo necesario es salir a tomar aire fresco y a oxigenar tu mente. 

Según una investigación de Cornell, pasar solo 10 minutos en la naturaleza puede ayudarte a sentirte más feliz y menos estresado. Por lo tanto, si estás luchando por recuperarte de un mal día, dedica unos minutos para pasar tiempo al aire libre disfrutando de la naturaleza. 

2. Haz actividad física

Pon tu cuerpo en movimiento. Hacer una actividad física te da algo en lo que concentrarte y canalizar cualquier energía reprimida. No solo eso, está comprobado de forma científica que la actividad física te hace sentir mejor. Cuando estás activo, tu cuerpo libera una variedad de neurotransmisores que ayudan a estimular y regular el estado de ánimo, como la dopamina, la serotonina, la noradrenalina y las endorfinas.

3. Internaliza lo que sucede

Sé honesto contigo mismo y no tengas miedo de sacar a relucir las cosas que te agobian de tu entorno. Imagínate las razones por las que ocurrió ese imprevisto y busca soluciones. Así que dite a ti mismo: «me siento mal solo porque tuve un mal día en el trabajo». Esto te ayudará a tener más aceptación y a encontrar la calma.

4. Consigue darle la vuelta

Ya que conoces los motivos por los que estás de mal humor o los que te hicieron tener un mal día, lo ideal es que puedas buscar algún momento bueno del día y sacarle mucho provecho. Si se te olvidaron las llaves de la casa, piensa que puedes invertir ese tiempo en visitar a un familiar o dar un paseo. No te pongas limitaciones, ya que incluso de un mal día puedes sacar algo bueno.

5. Reiníciate

Cuando tienes un mal día, puede parecer una cadena de cosas desafortunadas que suceden seguidas. Y cuanto más dure este mal día, más sentirás que estas situaciones desafortunadas continúan ocurriendo. 

A veces todo lo que necesitas hacer es romper el molde. Es hacer algo que te dé la oportunidad de detener un mal día y empezar de nuevo. Esto no solo ayuda a deshacerse del pesimismo, sino que también ayuda a lidiar con las cosas de maneras que conducen a resultados más positivos. Como resultado, te orientas hacia las soluciones y es menos probable que veas las cosas de la misma manera.

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Cómo superar un mal día

Los días malos son solo eso, días malos. ¿Qué quiere decir esto? El día tiene 24 horas, es decir, no debes quedarte pensando en algo malo que te pasó sino que debes aprovechar al máximo el tiempo. Tener un mal día en el trabajo nos puede pasar a todos, pero si queremos ser productivos y eficientes debemos avanzar. Por ello, te daremos los pasos para superar un mal día en el trabajo y no morir en el intento

1. Escribe

Es el mejor antídoto para que esos pensamientos de tristeza, culpa, ansiedad o estrés dejen de vivir en tu cabeza y se muden a un papel. Además es una estrategia basada en un estudio realizado por la universidad de Cambridge.

Si estás leyendo esto y tu día solo está empeorando cada hora, deja de leer y escribe todo lo que salga de tu cabeza, no importa que no tenga sentido. Aquí hay 2 sugerencias de lo que puedes empezar a escribir: 

  • Empieza escribiendo esto: «Hoy no es un buen día porque …» y continúa redactando todo lo que ha ocurrido.
  • Escribe un desglose de todas las emociones que sientes.

2. Aplica la estrategia de la linterna

Imagina una habitación oscura por completo. Cuando enciendes la linterna, la luz solo apunta en una dirección, por lo que sólo puedes iluminar una parte de toda la habitación. Con una linterna en la mano, eres tú quien decide hacia dónde apuntar.

En un mal día, aparta tu atención de la linterna y concéntrate en cosas positivas o neutrales. Ilumina las cosas no tan malas del día. Puede ser una taza de café que bebiste esta mañana, un lindo cachorro que encontraste camino al trabajo o esos ojos sanos que te permiten leer este artículo.

Cuando estamos molestos, es fácil ignorar estas pequeñas cosas. Te desafío a romper esta tendencia y concentrarte en cosas mejores la próxima vez que tengas un mal día.

3. Usa la estrategia de la balanza

Una búsqueda en Google de «cómo vivir una vida equilibrada» arrojará millones de resultados. Y hay muchas cosas en nuestras vidas que necesitan ser equilibradas. Trabajo, familia, cuidado personal, relaciones y muchas cosas más. Pero creemos que el equilibrio de la vida comienza en una microescala: ¿cuál es la mejor oportunidad de encontrar un equilibrio positivo saludable en la vida cotidiana y cuando te sucede algo negativo? 

Si te ha sucedido algo que nunca esperabas, tuviste un mal día en el trabajo, o algo malo, tienes que actuar y equilibrar la balanza haciendo algo bueno o positivo para ti o para otra persona.

4. Si vas a creer en algo, cree en que tienes buena suerte

Puede ayudarte tener un pequeño ritual con el que te mentalices de que hoy será un buen día. Ahora bien, las creencias influyen en nuestras decisiones, en nuestra atención y percepción de la vida. Por eso, si vas a creer en la suerte, piensa que tienes de la buena

Así que este ritual tampoco se trata de algo místico, simplemente puedes decir una afirmación positiva cuando te despiertes, ducharte o poner en práctica meditar unos minutos después de tu café.

5. Renueva tu ambiente

Otra de las estrategias para superar un mal día de trabajo es mirar a tu alrededor y pensar en lo que puedes utilizar de manera inmediata para cambiar el entorno. No es necesario que te mudes, te cambies de país o algún movimiento drástico. En realidad, las cosas que debes hacer son muy triviales y pueden ayudar a tu cerebro a mejorar su estado de ánimo y percepción a lo largo del día.

Te dejamos algunas ideas:

  • Enciende velas con aromas cítricos o lavanda.
  • Sal a caminar, preferiblemente en un lugar verde y soleado.
  • Pon música si puedes bailar o cantar
  • Cambia tus expresiones faciales, si es una sonrisa, ¡eso es aún mejor!

6. Imagina lo peor de lo peor

Esta estrategia puede funcionar si todo lo demás no mejora tu perspectiva para el día. Todo lo que tienes que hacer es imaginar de alguna manera cómo un mal evento en tu día pudo haber empeorado.

Por ejemplo: tuviste un mal día en el trabajo porque no pudiste pasar un reporte a tiempo porque se fue la luz, imagínate en el caso desfavorable que no hayas alcanzado a guardar la información, ¿sería una catástrofe verdad? Quizás hoy fue un mal día pero mañana será mejor, recuerda que siempre debes agradecer por lo que pase, sea bueno o sea malo.

¿Qué decirle a alguien que ha tenido un mal día?

Hay días buenos y malos en el trabajo que afectan tu estado de ánimo y motivación para los próximos días. Es por eso que tenemos las siguientes 10 frases para que un mal día en el trabajo se convierta en un día superado con éxito y que puedas comenzar motivado y con buen pie al día siguiente.

1. «Ríe cuando estés triste, llorar es demasiado fácil»

24 horas son demasiado cortas para desaprovecharlas, si te sucedió algo que no esperabas, no asumas desde ya que tuviste un mal día en el trabajo o en tu vida diaria, sigue adelante y haz que mejore. Es este el mensaje que Marilyn Monroe ha querido transmitir.

2. «Vive el presente y sácale el mayor partido, porque es todo lo que tienes» .

¿Te imaginas que un mal día pueda ser peor? No te detengas por un evento desafortunado, aprovecha la oportunidad de hacer las cosas de manera diferente; así nos enseña la novelista y activista canadiense Margaret Atwood.

3. «Creo que la risa es la mejor forma de quemar calorías. Creo en besar mucho. Creo en ser fuerte cuando todo va mal. Creo que las niñas más felices son las más guapas. Creo que mañana será otro día y creo en los milagros»

Una frase de Audrey Hepburn nos hace reflexionar. Cuando crees que tuviste un mal día en el trabajo, recuerda que no eres el único que puede estar pasando por esa situación y también ten presente que es algo temporal. El mañana puede ser prometedor si le pones un poco de emoción. 

4. «El mayor descubrimiento de todos los tiempos es que una persona puede cambiar su futuro simplemente cambiando su actitud»

Al inicio de este artículo te comentamos que un mal día en el trabajo o en la cotidianidad de la vida es solo un reflejo de nuestros pensamientos y/o actitudes. Así que como una de las frases de Oprah Winfrey dice, puedes cambiar tu futuro si cambias tu actitud.

5. «Nunca te rindas con alguién que está teniendo un mal día. Mañana podrías ser tú»

Tal y como Giovannie de Sadeleer sugiere, siempre necesitamos de una mano amiga que nos dé un poco de aliento para avanzar en nuestro día. Puedes imaginar lo lindo que sería que un compañero te apoye cuando estás teniendo un mal día en el trabajo, agradécelo y recompénsalo.

6. «No hay nada malo en tener un mal día. Hay todo lo malo en hacer que otros tengan que tenerlo contigo»

En la mayoría de los casos cuando tenemos un mal dia en el trabajo o en la casa, queremos redimir nuestra molestia con la persona menos indicada. Neil Cavuto nos sugiere con esta cita que no es necesario hacer sentir mal a otro por un evento no esperado. Por tanto, internaliza tu situación sin tener que envolver a otras personas que no tienen culpa.

7. «Un mal día es tan malo como lo dejes ser»

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Ten en cuenta que para que un día sea malo por completo, debiste haber estado todo el día teniendo pensamientos negativos que te llevaron a indisponerte respecto a una situación y de esta manera a atraer eventos inoportunos. James Yager nos dice que si algo malo pasa, no te quedes estancado. Un mal día en el trabajo, en la calle o donde sea no es el fin del mundo. ¡Debes continuar!

8. «Todos los días pueden no ser buenos…pero hay algo bueno en cada día»

¿Si no tuviéramos nada que aprender y agradecer cuál sería el sentido del pasar de los días? Entender que no todos los días son buenos es decirte a ti mismo «tuve un mal día en el trabajo pero también tuve algo que aprender». Y es este mensaje el que nos transmite la cita de Alice Morse Earle.

9. «Todos tenemos días malos, pero una cosa es cierta; ninguna nube es tan oscura que el sol no pueda hacer brillar»

Los pensamientos negativos pueden cegarte y hacerte creer que todo lo que sucederá en el día será malo, pero una paráfrasis de la cita de Miranda Kerr es que pase lo que pase el sol siempre va a brillar. Así pues, no dejes que un tropezón opaque el brillo y tu potencial.

10. «¡Después de todo mañana es otro día!»

Excelente frase de la periodista, redactora y escritora estadounidense Margaret Mitchell. Un día solo dura 24 horas y tenemos 365 días en el año para cada vez hacerlo mejor. Como ves, un día malo no dura para siempre, disfrútalo, quizás es un aprendizaje o lección de vida.

Palabras finales

¿Alguna vez llegaste a pensar que tener un mal día sería una lección para el día siguiente hacer las cosas mejor? Esta es la manera correcta de ver un día malo. A veces pensamos que es el fin del mundo porque tuvimos un mal día en el trabajo y quizás fue solo una casualidad de que aquel evento sucedería en ese momento.

Todos los días pueden mejorar, sal toma aire, cómprate un buen café y, si es necesario, inicia tu día de nuevo. esperamos que estas claves te sirvan. Y tú ¿qué haces cuando tienes un mal día? Déjanos saber en los comentarios.

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