Toma de decisiones en una empresa | Todas las claves para que sea efectiva

Toma de decisiones en una empresa | Todas las claves para que sea efectiva
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En el mundo de la empresa y los negocios, tomar decisiones de forma rápida y efectiva es de vital importancia para tener éxito. La velocidad permite adelantar a la competencia, alcanzar las tendencias de mercado y evitar la obsolescencia en el modelo de negocio. El problema es que en la toma de decisiones en una empresa, en ocasiones, intervienen muchas personas, departamentos y procesos y esto hace que se atasque o pierda ritmo.

Muchas grandes empresas se ven superadas por pequeñas startups precisamente porque no son rápidas tomando decisiones y actuando. Y hoy en día si una empresa no es capaz de mantener una velocidad de progreso igual o superior a la del mercado, de verá abocada al fracaso. Si no es tu empresa quién toma la iniciativa, tu competencia lo hará.

Pero a pesar de que la importancia de la toma de decisiones en una empresa es clave en todos los sectores; en el tecnológico todavía lo es más. Y es por este mismo motivo que hemos visto en estos sectores nuevas metodologías y sistemas de organización interna que favorecieran la agilidad en los procesos. Es más fácil crear e incorporar estas metodologías en una empresa que está naciendo y que todavía es maleable, que hacerlo en una gran empresa tradicional donde la burocracia, la costumbre y una rígida estructura hacen que sea muy complicado.

En este artículo precisamente vamos a ver algunas de las claves más importantes para que la toma de decisiones en una empresa sea lo más rápida y efectiva posible. Y aunque sabemos que tomar buenas decisiones es complejo cuando se deriva una gran responsabilidad de ellas, es trascendental no quedar atascado en ellas. Más vale una mala decisión a tiempo que ninguna decisión. 

10 Consejos para la toma de decisiones en una empresa

Los diez consejos generales que te proponemos puedes aplicarlos de forma conjunta o individual. No siempre será necesario aplicarlos todos ya que uno solo puede llegar a desencadenar la decisión. Es importante interiorizarlos de manera que cuando te enfrentes tomas de decisiones importantes, la aplicación de sus razonamientos surja de forma casi inconsciente.

1. Establece una fecha límite

Toma de decisiones en una empresa. Establece una fecha limite

Lo primero que debemos hacer cuando nos enfrentemos a una decisión importante es delimitar el tiempo que tenemos para reflexionar sobre ella y acabar tomando la decisión. Es clave que nos pongamos un deadline y que no sobrepasemos la fecha límite marcada.

Tener clara la fecha límite que tenemos para tomar una decisión nos hará coordinar de forma más efectiva nuestros esfuerzos y los de nuestro equipo para recabar la información necesaria. Sin una fecha establecida es habitual centrarse en otras tareas que resulten más fáciles de completar de modo que postergamos la toma de la decisión de forma indefinida, llevándola incluso hasta un punto de no retorno.

Si se trata de una decisión importante en la que intervienen varias personas del equipo, marca esta fecha en el calendario compartido y si es necesario establece meetings periódicos con antelación.

2. Recopila sólo la información importante

Es normal que para tomar una decisión lo más acertada posible intentemos recopilar toda la información relevante que nos pueda ayudar. El problema en este sentido es que a veces ponemos más foco recopilando información que meditando sobre la propia decisión.

Una cantidad de información abrumadora podría llegar a saturarnos y a dificultarnos todavía más la decisión. Es por este motivo que debemos tener claro cuál es la información y los datos realmente relevantes para el caso y desechar todo lo demás; no solo ahorraremos tiempo sino que además evitaremos añadir complejidad innecesaria.

3. Delega decisiones

Toma de decisiones en una empresa. Delega decisiones

A veces los CEOs, directivos y otros cargos con grandes responsabilidades tienden a aglutinar toda la toma de decisiones en su empresa, departamento o equipo. Esto es incluso más habitual en todos aquellos emprendedores que lanzan sus ideas de negocio con éxito, encargándose ellos mismos de toda la toma de decisiones en la empresa. Cuando esta crece en empleados, tienen problema para desligarse de esa responsabilidad y pasan a convertirse en micro-managers.

Pero toma de decisiones en una empresa no puede recaer solo en una persona o en un grupo de directivos. A veces, y dependiendo de la magnitud de la decisión, es importante delegar en otras personas del equipo. En primer lugar porque las podemos dejar en manos de alguien con conocimientos más especializados y con mayor criterio, y en segundo lugar, porque si nos encontramos tomando múltiples decisiones al mismo tiempo, perderemos nuestra efectividad.

¿Qué sentido tendría que el CEO de una gran compañía tomara las decisiones tecnológicas más mínimas si tiene un equipo de ingenieros con mayores conocimientos para ello? Ninguno y por este motivo es tan importante la delegación de esta responsabilidad.

4. Simplifica tus opciones

Algo muy habitual en la toma de decisiones en las empresas es poner sobre la mesa más opciones de las necesarias. Si hay una opción A, una B y una C; a veces tendemos a complicarlo con otra opción D, E, F y G. Es en estas ocasiones cuando debemos plantearnos si de verdad tenemos que tener en cuenta tantas opciones a la hora de tomar la decisión.

Simplificar estas opciones, simplificará proporcionalmente la dificultad a la hora de decidir.

5. Haz un análisis riesgo-beneficio

Toma de decisiones en una empresa. Haz un analisis riesgo-beneficio

Uno de los análisis más eficaces a la hora de dar claridad en la toma de decisiones en una empresa es en análisis riesgo-beneficio. Este estudio consiste básicamente en un eje comparativo en el que debemos enfrentar las variables riesgo y beneficio.

Lo interesante de este análisis es que es relativamente sencillo de realizar pero a su vez ofrece una gran visibilidad sobre la decisión que tenemos que tomar. Podremos calibrar mejor la toma de riesgos y en ocasiones nos permitirá tomar decisiones más sensatas que nos aseguren pequeñas victorias sin incurrir en grandes riesgos.

6. Pregunta a tu subconsciente

El subconsciente nunca debe de ser el encargado de tomar las decisiones, pero aún así puede tener información valiosa que aportarnos. ¿Qué es lo que realmente queremos? ¿Qué nos dice nuestra intuición? 

A veces es difícil dar respuesta a estas preguntas por culpa de todo el ruido que tenemos en la mente a la hora de decantarnos por una opción u otra. En cualquier caso existe un pequeño truco que nos permite engañar a nuestro cerebro: seguro que has sentido en más de una ocasión, al lanzar una moneda para tomar una decisión, que en ese instante sabías que lado de la moneda querías ver aparecer. Es en ese momento, cuando la decisión ya parece tomada, cuando es más fácil que nuestro cerebro nos revele sus verdaderos deseos.

7. Pide consejo experto

Si en tu empresa o equipo no hay nadie con más conocimientos o experiencia que tú en el ámbito de la decisión que queréis tomar, a veces ayuda pedir consejo experto. Es decir, preguntar a personas que han pasado por situaciones similares o que en cambio tienen conocimientos muy específicos de la materia tratada.

A veces una visión experta puede resolver muchas dudas, no sólo por el conocimiento que pueda aportar sobre el tema sino porque también al ser una visión externa, puede aportar una nueva perspectiva más fresca y menos condicionada. 

8. Recopila feedback de empleados

A veces no hace falta recurrir a alguien con más experiencia o con más conocimientos; en ocasiones es el propio equipo el que nos puede dar una buena orientación a la hora de tomar una decisión más acertada.

Dependiendo de nuestro cargo, es fácil que tengamos una visión sesgada de determinados asuntos dentro de la empresa. Contar con feedback de empleados puede ser valioso para clarificar nuestra visión y recibir opiniones desde diferentes perspectivas. Además, no sólo es interesante pedir feedback por tomar mejores decisiones, también el equipo se sentirá más valorado, escuchado y más alineado con estas decisiones.

9. Recopila feedback de clientes

Otra fuente de información valiosa para la toma de determinadas decisiones es el feedback de nuestros clientes. Y es que no podemos olvidar que a fin de cuentas son ellos quienes compran nuestros productos o contratan nuestros servicios y también pueden tener una opinión al respecto.

Aunque su perspectiva no sea altamente cualificada, podrás adaptar tu decisión a unas necesidades de mercado más claras. El problema de recopilar feedback de clientes es que a veces puede ser más complicado de lo que parece; si queremos hacerlo a pequeña escala tendrá que ser feedback más cualitativo, si queremos hacerlo a gran escala podrá ser cuantitativo teniendo en cuenta las métricas más importantes.

10. Prepara un Plan B

Si tienes un Plan B que tenga en cuenta la peor de las situaciones con la decisión tomada, tendrás más tranquilidad a la hora de tomar la decisión. Y es que incluso con los datos más claros, la información más relevante y la meditación más estructurada, cabe la posibilidad de que nuestras premisas fallen y nuestra decisión no sea la acertada.

Si tenemos un Plan B podremos corregir o atenuar los efectos de una mala decisión, algo que no sólo es bueno por este motivo, sino porque también nos ayudará a tomar la decisión con mayor tranquilidad y menos miedo.

El gran problema de la inacción | Mejor una mala decisión que no decidirse

Al momento de tomar una decisión, lo mejor que puedes hacer es tomar una buena decisión, lo siguiente mejor es tomar una mala decisión y lo peor que puedes hacer es no hacer nada. Theodore Roosevelt

Como mencionábamos al principio del artículo, la inmovilidad es la peor decisión que puede tomar una empresa. No tomar decisiones o tomarlas muy lentamente pueden precipitar el futuro de una empresa hacia la caducidad. Vendrán competidores, con estructuras más ágiles y ligeras, que tomarán decisiones más rápidamente y ejecutarán sus ideas a una velocidad que les asegurará la innovación en el mercado.

Si tu empresa toma una decisión y es la acertada, ¡enhorabuena! Si se toma una decisión y las consecuencias no son las previstas, ¡aprenderás de ello! Pero si tu empresa no toma ninguna decisión, ni acertará, ni aprenderá y sólo conseguirá seguir estancada durante más tiempo. 

Esperamos que este artículo te haya resultado útil y que puedas aplicar los consejos ofrecidos para las próximas decisiones que tengas que tomar en tu empresa o incluso en tu vida personal. Si tienes más ideas o técnicas para la toma de decisiones en una empresa, no dudes en dejarnos un comentario para que podamos leerlas e incorporarlas en futuras ampliaciones de este artículo.

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